Esta mini cajonera está pensada para un regalo que mi hija tiene que hacerle a una amiga. En esta ocasión el mueble lo compré en Leroy Merlin ya que, como es bastante habitual, Ikea los tenia agotados. Comentar que si os decidís por adquirir este modelo, os fijéis bien en el acabado ya que, en mi caso, los cajones estaban tan encajados entre si (materialmente empotrados) que era imposible abrirlos con facilidad y me comportó un trabajo adicional al tener que lijarlos uno a uno, hasta conseguir que se deslizaran con suavidad. No sé qué opinaréis quienes hayáis utilizado estos pequeños muebles para vuestras manualidades pero, a mi entender, nada que ver la calidad de Ikea con la de Leroy. Votos por los primeros sin duda.
Os explicaré a continuación una pequeña orientación del proceso que he seguido.
Para empezar, y después de utilizar una lija de grano medio para afinar la madera, apliqué una capa de pintura para madera en un color verde vintage que me hice hacer expresamente. Una vez seca la pintura volví de nuevo a pasar ligeramente la lija de grano fino.
Una vez seca la pintura apliqué PATINA BLANCA A LA ANTIGUA LOUIS XIII de Atelier. Es un producto perfecto para este tipo de acabados. En mi caso la apliqué con una brocha normal y en pequeñas zonas, para que la pátina no seque, acto seguido se frota suavemente con lana de acero del número 2 para estirar la pátina y conseguir el efecto deseado. Una vez seca se le aplica cera, en este caso incolora aunque se puede utilizar otros tonos si se quiere obtener un acabado envejecido.
En el frontal de los cajones apliqué papel de arroz con la técnica del decoupage. El interior está forrado con papel estampado.
Dos detalles de la parte superior.
Y el resultado final. Su amiga encantada y su madre... más... Espero que os guste.